La Gesta de Culiprán y la Transformación del Agro Chileno: De la Reforma Agraria a la Represión y la Consolidación del Modelo Neoliberal
La historia contemporánea de Chile se encuentra indisolublemente ligada a la tenencia de la tierra y a las luchas sociales que emanaron de la profundidad del mundo rural. El 11 de febrero de 1969 marca un hito fundamental en esta trayectoria, pues ese día se celebró en el sector de Las Palmeras de Culiprán la entrega formal de títulos de dominio a los campesinos que habían protagonizado años de movilización y resistencia.
El Latifundio y la Crisis del Orden Tradicional en el Campo
Para comprender la magnitud de lo ocurrido en Culiprán, es imperativo analizar la estructura agraria que prevalecía en Chile antes de la década de 1960. Durante siglos, la sociedad rural chilena se organizó en torno a la hacienda o latifundio, una unidad productiva y social caracterizada por la concentración extrema de la tierra en manos de una oligarquía terrateniente que ejercía un control casi absoluto sobre la vida de los trabajadores.
La ineficiencia de este modelo era evidente hacia mediados del siglo XX. A pesar de contar con recursos naturales abundantes, Chile presentaba un estancamiento agrícola crónico que obligaba a la importación masiva de alimentos, drenando las divisas del país y limitando el desarrollo industrial.
| Estructura Agraria Pre-Reforma | Impacto en el Campesinado | Consecuencias Nacionales |
| Predominio del gran latifundio | Subordinación personal y política al "patrón". | Estancamiento de la producción de alimentos. |
| Sistema de inquilinaje | Salarios pagados mayoritariamente en especies (trigo, porotos, leña). | Pobreza rural extrema y migración campo-ciudad. |
| Concentración del poder político | Control del voto campesino por la oligarquía agraria. | Bloqueo de reformas sociales en el Congreso Nacional. |
| Vivienda y servicios precarios | Casas con piso de barro, sin baño y cocinas exteriores. | Altos índices de analfabetismo y mortalidad infantil. |
Esta situación de injusticia estructural generó las condiciones para el surgimiento de demandas de cambio que fueron canalizadas por partidos políticos progresistas y por la Iglesia Católica, que bajo el impulso de las encíclicas sociales comenzó a entregar sus propias tierras en sectores como Melipilla desde 1962.
La primera ley de reforma agraria
La primera ley de reforma agraria Nº 15.020 se promulgó en 1962 durante el gobierno de Jorge Alessandri, quien se ve prácticamente en la obligación de aplicarla, debido a la movilización del campesinado, que exigía una calidad de vida mejor. La Iglesia Católica, entrega parte de sus propias tierras entre el campesinado, con el apoyo de Estados Unidos a través de la “Alianza por el Progreso”. Su objetivo era que los países de Latinoamérica no quisieran seguir el camino a la revolución como ya lo había hecho Cuba.
La Gesta de Culiprán como Precedente Histórico (1965-1969)
El conflicto en el fundo Culiprán se inició como una respuesta directa a la arbitrariedad del sistema patronal. Los campesinos de la zona, organizados inicialmente en comités de defensa y apoyados por figuras que promovían la sindicalización, desafiaron la autoridad del dueño mediante la toma del predio, un acto de rebelión que rompió el vasallaje histórico.
El éxito de la movilización campesina en Culiprán forzó la intervención del Estado en un momento en que la legislación de Reforma Agraria de Eduardo Frei Montalva (Ley 16.640) estaba en pleno debate y despliegue.
El 11 de febrero de 1969, el Presidente Eduardo Frei Montalva se trasladó personalmente a Culiprán para encabezar la ceremonia de entrega de títulos de dominio en el sector Las Palmeras.
Profundización de la Reforma durante la Unidad Popular (1970-1973)
Con la asunción de Salvador Allende en 1970, el proceso iniciado en Culiprán y extendido por todo Chile se aceleró drásticamente. El gobierno de la Unidad Popular utilizó la Ley 16.640 para expropiar masivamente los predios que aún permanecían bajo el control latifundista, alcanzando cifras de casi 10 millones de hectáreas redistribuidas al final del periodo.
En Melipilla, la organización campesina alcanzó niveles de madurez política sin precedentes. Se crearon los Consejos Campesinos y los Centros de Reforma Agraria (CERA), donde los trabajadores tenían una participación decisiva en la gestión de la producción.
El Golpe de Estado de 1973 y la Venganza de los Terratenientes
El 11 de septiembre de 1973 significó la destrucción inmediata del proyecto campesino. En las zonas rurales como Culiprán y Melipilla, el golpe no fue solo una toma del poder central, sino una contrarrevolución local ejecutada con saña.
Mecanismos de la Represión Campesina
La represión en el campo tuvo características distintivas respecto a la represión urbana. En lugares como Culiprán, los antiguos dueños de los fundos colaboraron directamente con las patrullas militares y de Carabineros, señalando a los dirigentes sindicales, a los asentados y a cualquier campesino identificado con los gobiernos de Frei o Allende.
| Perfil de la Represión Rural | Actores y Métodos | Consecuencias Inmediatas |
| Colaboración Cívico-Militar | Terratenientes guiando patrullas y proporcionando listas de nombres. | Desarticulación total del tejido sindical campesino. |
| Ejecuciones Sumarias | Asesinatos en caminos rurales, orillas de ríos y cerros. | Clima de terror absoluto en las comunidades rurales. |
| Expulsión Violenta | Desalojo de familias de sus parcelas bajo amenaza de muerte. | Pérdida inmediata de medios de subsistencia para miles de familias. |
| Uso de Centros de Detención Locales | Comisarías, retines y regimientos transformados en centros de tortura. | Ejecución y desaparición de dirigentes de asentamientos. |
Uno de los casos más estremecedores fue el de los hornos de Lonquén, un sector cercano a Melipilla, donde quince campesinos —muchos de ellos participantes en procesos agrarios— fueron enterrados vivos o ejecutados y ocultos en hornos de cal.
Casos Específicos en Melipilla: Bernardino Marchant y Otros
La persecución en Melipilla cobró la vida de numerosos dirigentes. Bernardino Marchant, militante del Partido Comunista y activista en la zona, es un ejemplo de la saña con la que se actuó contra los líderes rurales. Fue detenido el 17 de septiembre de 1973 por efectivos del Ejército y ejecutado al día siguiente, apareciendo su cuerpo en el Cementerio General.
La represión no se limitó a los hombres. Mujeres y niños también sufrieron las consecuencias, siendo expulsados de sus hogares y condenados a la miseria absoluta mientras sus padres o esposos estaban presos, ejecutados o en la clandestinidad.
La Contrarreforma Agraria: El Despojo Institucionalizado
Más allá de la violencia física, el gobierno militar implementó una política deliberada de despojo institucional conocida como la contrarreforma agraria.
El Decreto Ley 208 de 1973 y la Exclusión Política
El Decreto Ley 208 fue la herramienta legal más devastadora para los campesinos de Culiprán y el resto del país.
Dado que la gran mayoría de las expropiaciones bajo el gobierno de Allende y muchas bajo el de Frei se habían originado en movilizaciones sociales, este decreto permitió al régimen expulsar legalmente a miles de familias de sus parcelas.
El Destino de la Tierra Reformada
Bajo el mando de la Oficina de Normalización Agrícola (ODENA) y tras la disolución de la Corporación de la Reforma Agraria (CORA) en 1978, el mapa de la propiedad rural chilena cambió radicalmente.
| Distribución de la Tierra en la Contrarreforma | Porcentaje Estimado | Impacto Social y Económico |
| Devolución a antiguos dueños | 28% - 33% del sector reformado. | Restauración parcial del poder latifundista tradicional. |
| Parcelación Individual | 41% del sector reformado. | Fragmentación de la organización colectiva campesina. |
| Remates a terceros y subastas | 20% - 30% del sector reformado. | Entrada de nuevos capitales y grupos económicos al campo. |
| Expulsión de campesinos (DL 208) | Miles de familias afectadas. | Proletarización forzosa y marginalidad rural. |
Este proceso de "acumulación por desposesión" permitió que la tierra dejara de ser un instrumento de justicia social para convertirse en una mercancía.
Consecuencias Políticas e Internacionales para el Gobierno Militar
La persecución del campesinado produjo efectos profundos en la estabilidad y la imagen del régimen militar chileno. Aunque la dictadura logró consolidar su poder interno mediante el terror, el costo en términos de legitimidad internacional fue inmenso.
El Aislamiento y la Denuncia de Crímenes Rurales
La comunidad internacional, que ya observaba con horror la represión urbana en Santiago, comenzó a recibir informes detallados sobre las masacres en el campo. El caso de Lonquén y la desaparición de campesinos en Paine y Melipilla se convirtieron en símbolos mundiales de la violación de los derechos humanos.
Estas denuncias alimentaron la condena de organismos como la ONU y la OEA, limitando el acceso del régimen a ciertos créditos internacionales y complicando sus relaciones diplomáticas.
La Reconfiguración de la Elite Agraria y el Modelo Neoliberal
Una consecuencia indirecta pero fundamental de la persecución fue la creación de una nueva élite económica. Los beneficiarios de la contrarreforma no fueron necesariamente los antiguos latifundistas tradicionales, sino una burguesía agraria modernizada que aplicó principios de eficiencia empresarial y exportación masiva.
Para el gobierno militar, la eliminación física y política del campesinado organizado fue un requisito previo para la implementación del "Plan Laboral" de 1979, que despojó a los trabajadores de la facultad de negociar colectivamente y prohibió las huelgas en el sector agrícola.
El Camino hacia la Verdad y la Reparación
Con el retorno a la democracia en 1990, el Estado chileno inició un largo y complejo proceso de reconocimiento de las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el campo. El Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Comisión Rettig) reconoció a miles de víctimas de ejecución y desaparición forzada, incluyendo a numerosos campesinos de la zona de Melipilla.
Las Comisiones de Verdad y el Campesinado
El Informe Rettig y posteriormente el Informe Valech (sobre prisión política y tortura) arrojaron luz sobre los métodos de horror aplicados en las zonas rurales.
| Comisión de Verdad | Alcance y Hallazgos Rurales | Limitaciones en la Reparación |
| Comisión Rettig (1991) | Calificó casos de muerte y desaparición de campesinos. | No abordó el despojo económico ni la pérdida de tierras. |
| Comisión Valech (2004) | Reconoció la tortura masiva de trabajadores rurales. | Las reparaciones son pensiones individuales, no restituciones agrarias. |
| Comisión de Verdad Histórica (2001) | Mapeó irregularidades en la contrarreforma. | Sus recomendaciones sobre tierras fueron mayoritariamente ignoradas. |
En 1994, se creó una comisión específica para tratar la situación de los dirigentes campesinos expulsados por el DL 208, lo que permitió que algunos recibieran pensiones de gracia y el reconocimiento como "exonerados políticos".
El Legado de Culiprán en el Chile Actual
A más de medio siglo de la entrega de títulos de 1969, Culiprán permanece en la memoria como un símbolo de la lucha social campesina. Cada 11 de febrero, la comunidad y las organizaciones sindicales conmemoran aquel hito de dignidad, recordando que allí nació la esperanza de un campo justo.
El impacto de la persecución militar, no obstante, es todavía visible. El agro chileno de hoy es un motor exportador exitoso, pero se asienta sobre las cenizas de la organización campesina.
La Gesta de Culiprán nos enseña que la transformación social es posible cuando emana de la base, pero también advierte sobre la ferocidad con la que los sectores dominantes pueden reaccionar cuando sus privilegios se ven amenazados. La persecución en Melipilla fue el costo trágico que pagó una generación por atreverse a decir que la tierra debía ser de quien la trabaja.
Conclusión
La investigación profunda sobre la historia de Culiprán y las consecuencias de la represión militar permite concluir que este sector no fue solo un escenario de entrega de tierras, sino el epicentro de un cambio tectónico en la identidad nacional chilena. La entrega de títulos de 1969 representó la mayoría de edad de un movimiento campesino que rompió siglos de servidumbre.
Fuentes

No hay comentarios:
Publicar un comentario