martes, 11 de agosto de 2026

Parque CeremonialPeñalolen

 


El Latido Ancestral en las Faldas de la Cordillera: 
La Cámara de MisEntornos en Peñalolén 

Hay lugares donde la tierra no solo se pisa, sino que se escucha. Al pie de la imponente cordillera de los Andes, el Parque Ceremonial de Peñalolén nos abrió sus puertas para regalar a la cámara de MisEntornos una jornada cargada de identidad, color y memoria viva. Fue un viaje sin salir de la ciudad, un recorrido por la diversidad profunda de los pueblos que habitan y enriquecen nuestro territorio. 

El lente de nuestra cámara inició su andar en el espacio dedicado a la etnia Aymara. Entre el susurro del viento precordillerano y el cobijo de sus estructuras tradicionales, pudimos sentir esa conexión sagrada con la Pachamama y la sabiduría del norte andino. La dignidad de sus colores, sus cosmogónicas formas de entender el cosmos y el respeto por los ciclos de la naturaleza marcaron el punto de partida de esta travesía patrimonial. Pocos pasos bastaron para trasladarnos, como por arte de magia, hacia el corazón del Océano Pacífico al ingresar al sector de la etnia Rapa Nui. Allí, la atmósfera se impregnó de la energía del Te Pito o te Henua.

 Las representaciones visuales, el significado de sus símbolos y la fuerza de una cultura navegante nos recordaron que el patrimonio chileno es también un horizonte insular de mitos, fuerza colectiva y un profundo arraigo a sus ancestros. El recorrido por los espacios ceremoniales cerró su ciclo en el sector dedicado al pueblo Mapuche. 

Al resguardo del rewe y bajo la sombra protectora de la vegetación nativa, la cámara capturó la solemnidad y la calidez del Wallmapu. 

El sonido del kultrun parecía resonar en el aire, transmitiendo esa fuerza serena del Az Mapu y el valor irrenunciable del encuentro entre la comunidad y su entorno natural. Pero la jornada guardaba aún más momentos de encuentro y alegría. 

Al terminar el recorrido patrimonial, nos sumamos a la celebración dedicada a los más pequeños en el Día del Niño. La risa infantil, las miradas llenas de asombro y la magia de una obra de teatro especialmente preparada para ellos devolvieron a este parque su vocación más noble: ser un espacio de transmisión generacional, donde la infancia aprende a valorar sus raíces a través del juego y el arte. A continuación, recorrimos los stands de artesanía, donde las manos creadoras de cultores y cultoras locales exhibían con orgullo tejidos, platería, maderaje y piezas únicas que guardan siglos de técnica y cariño. 

Y como toda buena crónica exige también deleitar los sentidos, cerramos la visita en el espacio gastronómico, donde los aromas y sabores nos invitaron a elegir entre las delicias típicas de las tres etnias. Saborear las recetas tradicionales de la gastronomía aymara, rapa nui y mapuche fue el broche de oro para una jornada de auténtica fraternidad. 

Desde MisEntornos, extendemos un profundo y sincero agradecimiento a todas las Asociaciones Indígenas por su generosidad al abrirnos sus espacios y compartir su cosmovisión, así como al Departamento de Cultura de la Municipalidad de Peñalolén por hacer posible la gestión y puesta en valor de este imprescindible pulmón cultural y espiritual. 

Nos vamos con la memoria llena de imágenes y el corazón recargado del latido de nuestras raíces. 

https://misentornos.cl 
http://carloscortes.cl/

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